Chiang Mai día #12

Nuestro día con elefantes!
Nuestro día con elefantes!

El día esperado. Por lo menos para mi conocer tan de cerca a los elefantes era un sueño. Uno de mis animales favoritos tan de cerca. No me lo puedo creer!
Estaba un poco temerosa por el plan que compramos porque uno como turista no sabe muchas veces que va a recibir por su compra.
Pero esto ha superado todas y cada una de las expectativas.  Puntuacion del día un 100!! 

A las 8:30 puntuales nos recogieron en el hostal. Nuestro guía con un muy buen nivel de inglés nos daba la bienvenida. El grupo para nuestra suerte iba a ser pequeño. Sólo una pareja más y nosotros. Después de unos 50 minutos llegamos al santuario de elefantes Kanta. Ya desde lejos se podían ver los elefantes! Que emoción!
Yo sólo pensaba: "ojalá tengamos tiempo suficiente con ellos."
Lo primero fue vestirnos con ropa típica para estar con los elefantes, juntarnos de repelente por todos lados y llenamos unos bolsos de caña de azúcar y fuimos a alimentarlos. Fabio iba cargado en el canguro. También trajimos el coche (carrito de bebe) pero digamos que sólo para almorzar. 
Nuestro guía Ching nos contó acerca del santuario, de la labor que hacían salvando a los elefantes de la vida tan dura que llevaban y ahora una vida algo más natural. También  de la importancia de el mahout que es la persona que se gana la confianza del elefante y lo cuida. Los elefantes se rehabilitan y llevan una mejor vida en el santuario. Con visitarlo ayudamos a pagar la comida y suplementos de estos ya que son grandes los costos. 

Sin mentirles estuvimos muchísimo tiempo con los elefantes. No había afán de nada , podíamos estar allí relajados preguntando cosas sobre  los elefantes, la cultura, hacer fotos vídeos etc. Los elefantes son animales muy curiosos y super silenciosos, cuando vienen caminando no los escuchas llegar hasta que ya los tienes encima.
Fue encantador. Fabio miraba con cara de sorpresa, es su primer animal tan grande. Al principio prefería mirarlos desde lejos y agarrarse fuertemente al que lo tuviera cargado, pero como estuvimos ya tanto tiempo allí con ellos se acostumbró  y hasta llegó a tocarlos. Momento mágico!

Tocar a un elefante que increible. Una piel áspera algo rara por los pelitos, sin embargo increíblemente gratificante tenerlos tan cerca. Los elefantes son animales muy queridos y respetados en Tailandia y al morir son enterrados con comida para que al regresar de la muerte a otra vida lo puedan hacer como seres humanos. (Otro animal no tiene está capacidad)


En este santuario pudimos darles de comer, verlos actuar naturalmente  y comunicarse con su Mahout. Ver que aunque grandes parecen niños curiosos metiéndose en travesuras. Es que en el santuario sólo deben evitar dos cosas : romper árboles o rascarse en ellos porque pueden partirse y salir del recinto de muchas hectáreas.
Para nuestra suerte el guía también venía con acompañante y está estaba encantada con Fabio entonces teníamos casi que niñera privada. Ella se encargaba de el mucho tiempo, además la otra pareja q venía también le hacían juegos.

Tuvimos una merecida pausa al medio día donde recibimos almuerzo. Antes de eso vimos como se bañaban. 

Después de la pausa aprendimos hacer un suplemento  alimenticio para ellos a base de elementos naturales como banana, Tamarindo, arroz pegajoso, y calcio. Esto se lo damos al final de la jornada.
Pudimos darles otro pequeño snack de cañas de azúcar  (en este momento Fabio hacia una siesta) y luego llegaba el momento en que nosotros les dábamos el baño.Asi que todos al agua!! Que linda experiencia poder bañar y acompañar a estos grandes animales al agua.  Se dejaban hacer todo, echar agua, rascar y limpiar con un cepillo y nosotros super mojados.

Luego de esto los alimentamos por última vez con las bolas de comida que habíamos hecho , una ducha y una merienda antes de partir a Chiang Mai.


Salimos cansados, sin saber muy bien porqué, sin embargo estas son el tipo de experiencia que vale la pena gastarse el dinero. Nos sentimos felices de haberlo hecho y de que Fabio conozca estas actividades aunque no se acuerde de ellas. El se daba con todos y la pasamos muy muy bien todos juntos.

Definitivamente valió la pena. Los elefantes son increíbles y hay que apoyar este tipo de proyectos. Importante es averiguar bien donde se va porque muchos lugares no son lo que parecen. 

Al llegar al hotel pensamos que ya no íbamos a poder mas. Todos a descansar. Una hora después el hambre nos sacó del lugar. Fuimos a un Night Market cerca de aquí donde hay presentaciones culo, música en vivo y comida internacional. Enrique se comió una hamburguesa, yo me comí  un burrito jajajajja. 

Después al devolvernos pasamos por unas calles algo peculiares en donde en los bares sólo había mujeres vestidas con poca ropa y así uno tras otro. No entendíamos muy bien si es que estábamos en la calle roja de la ciudad o que. En todo caso creo que ofrecen masajes con "happy end". Intentábamos caminar cada vez más rápido porque no era idea estar en esas calles con Fabio.  Pero bueno curioso también ver un poco de la vida nocturna de la ciudad, que al parecer todo se transforma es una cosa de día y otra de noche. 

 

Ya si se acabó el día 12. Cansados y felices. 

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