Gili Air - Canggu día #50

Un día largo largo
Un día largo largo

Esta si fue una crónica de una muerte ANUNCIADA. Sin ermbago al pensar que la ida a las islas había sido tan tormentosa no sabíamos que eso se podía superar, pero sí. Hemos pasado un día duro. No es que hayamos pasado miedo o algo peligroso. Sólo que cuabdo las cuentas no te dan y debes llegar a un lugar a las 3 pm y llegas a las 7:30pm sintiéndose mal entonces no sabes más que decir.

El día comenzó divino. Nuestras últimas horas en ma isla, en nuestro lugar de hospedaje hablando con los de allí, preguntando cosas, tomando té y comiendo nuestro desayuno. Maletas listas, un bulto menos que cargar, nada debo a salir mal. La despedida fue algo nostálgica, nos agradó mucho estar ahí, vivir una experiencia algo más humilde en el lugar donde nos quedamos pero auténtico. Ir al baño y ver las estrellas o el sol era una de las mejores cosas. Baño al aire libre una de nuestras cosas favoritas.

La pesadilla comienza a partir de las 11 am cuando esperas y esperas a que llegue tu borda y no aparece, nadie da respuesta. Fabio lo hemos mantenido despierto para que logre dormir en el viaje. A las 12:30 el niño ya cae del sueño, menos mal le dimos almuerzo.
A las 12:50 llaman a nuestro barco. Felices de que podíamos llevar zapatos porque habíamos preguntado si se nos Iban a mojar otra vez los pies y dijeron que no. Pues... como iban tarde y había un barco ya en el puerto cambio de planes. Nos mandaron a la playa. Nos quitamos zapatos y mojada y demas.
Fabio obviamente ya despierto.

Igual tranquilos de que por lo menos ya estábamos arriba, salimos y paramos dos minutos después en Lombok la isla de en frente. Ahí una media hora porque se les da por revisar a los guardacostas la seguridad y no se que más. Nadie nos dice nada.

Luego comienza el viacrucis. Otra vez parecía que íbamos más bajo agua que por encima. Ya mis síntomas de mareo iban apareciendo. Enrique se encarga de Fabio, el no entiende porque no puede irse con mamá. Yo ya sólo miraba el fondo de una bolsa.
Fabio logró no se ni como volver a dormirse. Ya no se ni cuanto tiempo pasó porque entre cosa y cosa pude dormir algo o eso creo.
Enrique que seguía la ruta decía que ya seguro en 10 min llegábamos. Yo feliz porque no había vomitado hasta ese momento ( además porque no tenía nada en el estómago)

Pues no. Malas noticias demasiados barcos y el puerto es muy pequeños. Todos esperando en alta mar. No les puedo describir como se movía ese barco porque otra vez sólo miraba el fondo de una bolsa. Fabio tenía hambre así que también amamantaba en ese momento. El agua corría por todo el suelo. Ya sabíamos que los bolsos estaban mojados.
Ya no éramos los únicos que se quejaban y los del barco comenzaron a repartir bolsas de vomito. Así que ya por lo menos no era la única que iba mal.

Después de los peores 30 minutos de mi vida, nos llevan al puerto pero nadie da órdenes de barjanos. Yo cojo a Fabio y aprovecho que tres personas tenía que salir urgente al aeropuerto. Y salgo con ellos. Además mujer con cara de muerte y bebé en brazos , a ella hay que dejarla salir. El de la compañía me dijo que esperará y de un grito firme se dio cuenta que YO no iba a esperar a nadie más.
Felizmente tocando tierra firme poco después salió Enrique y salimos en medio de un caos indescriptible con nuestras maletas.
Seguí el paseo eran las 4:30pm. Ahora supuestamente dos horas hasta Canggu nuestro última parada del viaje. Conseguimos el bus que nos llevaba sin problemas. Yo todavía super mareada y gracias a Dios que el camino no era de curvas porque sino muero literal.

A las 7:30 pm Llegamos en taxi a nuestro hotel en Canggu. Una delicia. Con letrero de bienvenida, habitación amplia y cómoda y lo mejor de todo: el baño al aire libre jajaj!
Ahora a descansar!!

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