Regreso a casa día #56 - 57

Último avión
Último avión

Nuestro regreso.
Digamos que pensamos que este día no llegaría. Todavía no sentíamos estar en casa porque nos faltaban 25 horas de viaje para poder decir: "hemos llegado".

Ese día nos levantamos como de costumbre, con la buena noticia de que nos podíamos quedar con el cuarto hasta que salieramos del hotel. Así que podíamos ir perfectamente a la playa a pasar la mañana, venir a cambiarnos y seguir al aeropuerto. Así que eso hicimos.

Ese día el mar estaba más alborotado que nunca en los últimos dias. Tanto que no había ni surfeadores ni personas en la playa acostada porque el agua subía mucho. Por primera vez el agua del río nos llegaba casi hasta las caderas y cruzarlo no fue tan fácil.
Igualmente nos buscamos un lugar en la playa. Primero corriendo nos tocó cambiarnos porque el agua subió mucho y ya después Si nos quedamos un rato en un lugar.
El mar parecía subir más, así que presentiamos que al regresar el río estaría pero y pues así fue. Yo casi que me moje hasta las caderas.
Llegamos al hotel, nos cambiamos y como quien no quiere la cosa, nos despedimos de todos. Fabio pasó otra vez de brazo en brazo.
Luego al carro casi una hora para llegar al aeropuerto. Este aeropuerto es super bonito arquitectonicamente lo hicieron muy bien.

Para no aburrir con las historias del vuelo y los aeropuerto tenemos que decir que nos fue bien. Algo duro las horas de viaje, además porque la aereolinea Thai no nos gustó mucho. La comida muy regular y las sillas poco espaciosas. Fabio durmió tranquilo ya que teníamos una sillas de tres.

Lo más duro fue llegar a Frankfurt y tener que esperar tres horas hasta que llegará nuestro tren. Lo más fácil ya fue el tren y llegar a casa.


 Ya en ese momento de ver la casa tan cerca si nos emocionados un montón.
Apreciamos a punto de recibir un gran regalo y así fue. Llegar a casa nos dio una inmensa sensación de agradecimiento de haber llegado tan bien y tener la experiencia que tuvimos. Aunque al principio muchos nos decían que éramos muy valientes o locos por irnos a viajar con Fabio tan pequeño, el llegar a casa nos confirmaba que habíamos hecho lo correcto Y que con la ayuda de Dios todo había salido bien.

En otro artículo intentaré resaltar que fue par a nosotros lo más importante para no vivir momentos de estrés que dañen el viaje.

Fabio estaba encandato. Todo le parecía nuevo y jugaba con sus juguetes como si los hubiese visto por primera vez. Nosotros sorprendidos de ver todo lo que ya podía hacer. Eso sí nos puso a correr arreglando las cosas que peligraban en sus manos. El bebé que ni se podía agarrar de la mesa de la sala, ya se agarra de todo y camina con seguridad. Así que rápidamente pedimos en amazon algunas cosas para asegurar la cocina y la sala.

Nuestro jardín cuidado por nuestros amables vecinos. Y en las ultimas semanas por mi hermana, está super bonito. Yo feliz de que por fin Fabio iba a comenzar a comer cosas hechas por mi.

Al medio día llegó mi hermana del trabajo ya que no se aguantó más ganas de ver a Fabio. Este algo trastornado necesito algo de tiempo para irse con ella jajaja.
Este día pasó entre lavar un par de cosas, descansar, comer y disfrutar del clima tan caliente que está haciendo.

Felices de estar en casa, de que Fabio pueda disfrutar un tiempo con su tía y de estar todos muy bien

  

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